Un total de 46 caracoles, cifra récord en participación, se congregaron en el interior de la Fragua, la antigua herrería. El fuerte viento impidió que la celebración de la misma se desarrollara al aire libre.
"Peroniel del Campo experimentó una pérdida importante de habitantes. Se dieron migraciones a Cataluña y País Vasco. Durante el verano, los niños visitaban a sus abuelos. Como forma de incentivar la presencia infantil en el pueblo durante el periodo estival, surgió esta original iniciativa", explicó hoy uno de los componentes de la Junta rectora perteneciente a la Asociación Cultural Santísima Trinidad de Peroniel del Campo, José Luís Rincón.
La presente carrera de gasterópodos presenta dos modalidades. En línea, los caracoles recorren un metro y, en escalada, también a esa distancia, acceden al Castillo de Peroniel. Esta última fase se incluyó como novedad hace unos diez años.
En lo que respecta al trayecto en escalada, que duró 11 minutos y 56 segundos, el caracol Luna se hizo con la primera posición. En la carrera en línea, con seis minutos de duración, Reimar alcanzó el triunfo. Ambos ganadores, fueron premiados con un trofeo. El resto de participantes, recibieron una medalla.
Los propios niños son los que, en compañía de abuelos y familiares, buscan caracoles en las inmediaciones del lugar durante los días previos al inicio del 'maratón'.
La ceremonia se inició con el canto del Caracol. A continuación, se pasó a citar, en voz alta, las diez reglas que configuran el reglamento de la carrera y, finalmente, los caracoles fueron sometidos a controles antidoping.
El animal se pone en contacto con sustancias estimulantes, vino u otro tipo de alcohol, si se refugia en su caparazón, significará que nunca probó tal componente y, por tanto, estará libre de sospecha. En caso contrario, el caracol será eliminado de la competición.
Esta popular carrera cuenta con pocas referencias en el mundo. Sólo se conoce su existencia en un pueblo cercano a Milán, y otra en Tricio (La Rioja).
Artículo de la edición digital del periódico El Mundo y fotografía del periódico El Diario de Soria.


